
Acerca de mí
Una presencia calmada y reflexiva en la sala.
Soy Isabel Shipley. Me dediqué a la terapia porque creo que las personas cobran más sentido cuando alguien se toma el tiempo de escucharlas de verdad, y que sentirse comprendida —quizá por primera vez— puede cambiar mucho, silenciosamente.
Un poco más sobre mí
En mi práctica ofrezco un espacio estable y sin prisa donde puedes hablar con honestidad, sin necesidad de actuar, minimizar o tenerlo todo resuelto antes de empezar. Mi papel no es juzgar ni entregarte respuestas prefabricadas, sino pensar a tu lado: notar patrones, hacer preguntas amables y ayudarte a escucharte con más claridad.
Cuento con experiencia clínica en atención a niños y niñas, adolescentes y adultos. También trabajé en programas de Envejecimiento Activo y Centros Diurnos para adultos mayores, una etapa que me enseñó el valor de acompañar con paciencia, creatividad y presencia.
Formación y credenciales
- Magíster en Psicología Clínica
Universidad Adolfo Ibáñez · BrainLat
- Certificación ADOS-2
Escala de Observación para el Diagnóstico del Autismo, Segunda Edición
- Diplomado en Aromaterapia Científica
Ezencial
Cómo entiendo la terapia
Considero el espacio terapéutico como una oportunidad para que la persona se permita un reencuentro consigo misma, en donde la identificación de valores y su identidad serán guías para el desarrollo de su bienestar y propósitos. Esta perspectiva me permite reconocer a mis pacientes como personas únicas, conocedoras de su propia historia y agentes activos de su proceso de transformación.
Te invito a visualizar tu propio camino, con un enfoque integral en donde te daré herramientas adaptadas a tus necesidades y conversaciones reflexivas que permitan conclusiones co-construidas. ¡Te espero!
Mi estilo
- Auténtica
- Cercana
- Flexible
- Horizontal: construyo el proceso en conjunto contigo
- Hago la terapia entretenida y dinámica
- Reflexiva
Corrientes que orientan mi trabajo
- Integral
- Sistémica
- Humanista
Cómo puede sentirse trabajar juntos
- Un ritmo semanal estable, con un espacio que es tuyo
- Conversaciones que avanzan a un paso manejable
- Lugar para la honestidad, la ambivalencia, el humor y el silencio
- Preguntas amables en lugar de consejos rápidos
- Un entendimiento compartido de lo que quieres de la terapia, que revisitamos conforme las cosas cambian
Puedes empezar con una conversación.
No necesitas tener las palabras perfectas ni saber exactamente qué necesitas. Escribir puede ser, simplemente, el primer paso.